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Google se construye un ecommerce: varias tiendas, un carrito

El 15 de octubre de 2026 Google empezó a activar en Estados Unidos algo que había anunciado en mayo y que llevaba meses preparando: el carrito universal (Universal Cart). No es el carrito de ninguna tienda. Vive en la cuenta de Google del comprador y sirve para juntar en una sola lista productos de comercios distintos, dentro del buscador —también en el modo de IA— y de la aplicación Gemini. La empresa lo presentó en su congreso de mayo y, cinco meses después, lo soltó justo antes del Black Friday, que es el tramo del año en el que más se vende.

Lo llamativo no es el carrito en sí, sino dónde está. Hasta ahora, cuando alguien quería comprar en internet, iba a la tienda y allí llenaba su carrito. Aquí el carrito es de Google y las tiendas están dentro. Dicho de otro modo: Google está montando un comercio electrónico propio y deja a los comercios detrás, como proveedores. La venta sigue siendo de ellos, pero la decisión de compra se toma en otro sitio.

Qué hace el carrito

Varias tiendas, un solo carrito

Lo que en el sector se está llamando el carrito múltiple es esta idea: un agente que maneja a la vez los carritos de varios comercios y los presenta como uno solo. Google lo tiene montado sobre un estándar abierto, el Universal Commerce Protocol (UCP), que anunció a comienzos de año junto a Shopify, Etsy, Wayfair, Target y Walmart. El protocolo es el idioma con el que el agente y la tienda se entienden: la tienda declara qué sabe hacer y el agente ve qué puede usar.

En marzo, Google añadió a ese protocolo justo lo que le faltaba para esto: la posibilidad de meter varios artículos a la vez en un carrito, la de consultar en tiempo real variantes, precios y existencias del catálogo de una tienda y la de que el comprador conserve sus ventajas de socio o de miembro igual que si estuviera en la web del comercio.

Dos formas de pagar

Cuando el comprador decide cerrar la compra, tiene dos caminos.

El primero es pagar dentro de Google, con Google Pay, en unos pocos toques y sin rellenar formularios, porque la tarjeta y la dirección ya están en su cuenta. Es la vía que Google favorece y la que más margen le deja dentro de su propio circuito.

El segundo es enviar los productos al carrito de la tienda y terminar allí la compra. Es la vía más suave para el comercio, y la que Google documenta como una transferencia de ida: su manual técnico explica que el comercio recibe una petición para crear un carrito ya lleno y devuelve una dirección de su web para continuar. En esta primera versión no se puede actualizar, borrar ni sincronizar nada entre los dos carritos.

En los dos casos Google repite lo mismo: el vendedor sigue siendo la tienda. Ella manda la confirmación del pedido y ella atiende al cliente. No es un marketplace, al menos por ahora.

Qué cambia para una tienda

Lo que viene

Google está preparando el paso siguiente, que es quitar de en medio al comprador. Se llama Agent Payments Protocol y va de que una persona le diga a su asistente en qué marcas acepta comprar y cuánto puede gastar, y que el agente cierre la compra solo cuando se cumplan esas condiciones, dentro de unos límites que la propia persona fija. Traducido: la compra la hará la máquina, no la mano que pulsa.

De momento el carrito universal está solo en Estados Unidos. El pago con UCP se ampliará a Canadá y Australia en los próximos meses y después al Reino Unido, y el protocolo va a saltar a otros sectores: reserva de hoteles y comida a domicilio. España y el resto de la Unión Europea no aparecen en ningún anuncio oficial. Si alguien dice que llega «en breve a todo el mundo», Google no ha dicho eso.

Quien tenga la tienda en orden, con el catálogo limpio en Merchant Center y el pago con Google Pay probado, entrará el primer día que se abra. Quien no, empezará a mirarlo cuando su competencia ya esté vendiendo por ahí.

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