LZB: el sistema alemán de 1992 que todavía gobierna el AVE a Sevilla
El miércoles 28 de octubre, a las 8:53, un AVE de Renfe (serie 103) embistió por detrás a un Iryo detenido en la misma vía, en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, entre Mora y Urda (Toledo). El balance provisional es de 68 fallecidos y 183 heridos, según el Gobierno de Castilla-La Mancha y RTVE. Es el segundo gran accidente en esa misma línea en nueve meses: en enero, el descarrilamiento de Adamuz (Córdoba) dejó 45 o 46 muertos según la fuente.
El propio ministro de Transportes, Óscar Puente, describió ese mismo día la cadena de acontecimientos: hacia las 8:30 cayó el LZB de la estación de Urda «como consecuencia de un fallo de comunicación de tres ordenadores», en un tramo de 63 kilómetros; seis trenes se detuvieron automáticamente; el mando pasó al centro de control de Adif en Atocha; y a las 8:36 se autorizó al AVE a reanudar la marcha «con normalidad», pese a que había «un tren detenido y una señal roja». El AVE recorrió unos 25 kilómetros antes del impacto. Para el ministro, esa orden es «inexplicable» y «a todas luces errónea» (declaraciones recogidas por EFE).
Qué es el LZB y por qué está solo aquí
El LZB (Linienzugbeeinflussung, «influencia lineal del tren») es un sistema alemán de los años sesenta: señalización en cabina y protección automática del tren con transmisión continua a través de un cable instalado en bucles entre los carriles. La central de la línea conoce en todo momento dónde está cada tren y a qué velocidad va, le envía la velocidad y la distancia que puede recorrer y le frena automáticamente si se excede. En España se implantó en 1992, con la primera línea de alta velocidad, porque el reparto del «contrato del siglo» dejó los trenes en manos francesas (Alsthom, derivados del TGV) y la infraestructura y la señalización en manos alemanas (UTE SEL + Siemens). Se reguló incluso un bloqueo propio, el BCA, que permite prescindir de señales laterales.
Dos matices técnicos importan para lo ocurrido. Primero, en España nunca se instaló con cantón móvil: funciona sobre bloqueo fijo, con «señales virtuales» en las fronteras de los cantones. Segundo, y decisivo: cuando el LZB falla, su comportamiento por defecto es parar los trenes. La caída del sistema no fue, en sí, el accidente; fue el escenario degradado posterior —conducción manual con señalización lateral y ASFA, a la vista y a 40 km/h— donde se produjo. Una consigna interna de Adif de enero de 2025, la COI 01/25, aprobada a raíz de recomendaciones de la CIAF, obliga a los controladores a comprobar que la vía está libre antes de autorizar la reanudación, y a imponer «marcha a la vista» si hay vía ocupada.
Cómo se llegó aquí: una transición tecnológica eterna
España fue pionera del ERTMS, no rezagada. El nivel 1 empezó a circular comercialmente en Madrid-Lleida en 2006 y el nivel 2 se puso en servicio en septiembre de 2011 (versión 2.2.2+), permitiendo 310 km/h en diciembre de ese año. El problema llegó después: en el verano de 2014 aparecieron incompatibilidades entre equipos de vía y de a bordo, y el nivel 2 se desactivó; en agosto de 2016 se dio de baja formalmente para migrar a la versión europea 2.3.0d (eldiario.es, 2014). Sigue sin estar activo y el corredor opera en nivel 1. Costó 573,5 millones de euros. Algo parecido ocurrió en Madrid-Valencia: el nivel 2 se inauguró en octubre de 2016 y acabó volviendo al nivel 1.
Es decir: el retraso español no es solo «no haber instalado el sistema nuevo», sino haberlo instalado, haberlo apagado y estar rehaciéndolo. Mientras tanto, Madrid-Sevilla siguió con el LZB de 1992.
La cronología de la sustitución es la siguiente:
- Febrero de 2020. Adif Alta Velocidad licita la renovación de las instalaciones de seguridad de la línea: 131,1 millones de euros (IVA incluido), 52 meses de plazo y entrada en servicio prevista para 2024.
- Finales de 2020. Adif desiste de esa licitación por «una infracción no subsanable de las normas reguladoras de la adjudicación». Siemens recurre ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, que respalda la anulación en marzo de 2021. El concurso se repite: nueva previsión, 2025.
- Septiembre de 2021. Adif adjudica el contrato principal a Thales España por unos 93,8 millones de euros, de nuevo 52 meses. El calendario sitúa el final en 2026.
- 20 de octubre de 2026, ocho días antes del accidente. Adif anuncia que las obras están «a punto de finalizar» y que empezará a probar el ERTMS nivel 2 en Madrid-Barcelona, Valencia, Sevilla y Extremadura, con el objetivo de completarlo «a lo largo de este invierno», empezando por el entorno de Madrid hasta Torrejón de Velasco o La Sagra (El Economista, 20-10-2026).
Tres previsiones, tres incumplimientos.
¿Cuánta culpa tiene el Gobierno?
Aquí conviene separar tres planos, porque la respuesta cambia en cada uno.
- Lo documentado: promesas incumplidas y un concurso mal tramitado. El primer retraso no fue técnico, fue administrativo: Adif tuvo que anular su propia licitación por un defecto de procedimiento y el calendario se desplazó un año. Después, el plazo de 52 meses se agotó sin que el sistema estuviera en servicio. En abril de 2025 el Ministerio afirmaba que el objetivo era que la línea celebrara su «34 aniversario completamente renovada» con ERTMS 2; en abril de 2026 ese objetivo no se cumplió. Puente sostuvo en el Senado que la línea «no es una infraestructura abandonada» y que se renovaba «de manera progresiva, ordenada y compatible con la explotación». Ambas cosas pueden ser ciertas a la vez: la renovación es real (89 contratos, más de 700 millones) y las fechas anunciadas no se han respetado.
- El marco legal: no había obligación de tenerlo en 2026. Este es un dato que suele omitirse. El Reglamento (UE) 2024/1679 fija el ERTMS en la red básica para el 31 de diciembre de 2030 y el desmantelamiento de los sistemas nacionales «clase B» como el LZB para el 31 de diciembre de 2040 (2045 y 2050 para el resto de la red), con posibilidad de exenciones autorizadas por la Comisión. El plan nacional de implementación español situaba el nivel 2 de Madrid-Sevilla en 2026, con plazo obligatorio en 2030. Por tanto: el LZB era legal en 2026. La responsabilidad del Gobierno no es haber incumplido la ley europea, sino haber incumplido sus propios compromisos públicos y haber llegado al último tramo de la transición con la línea en un estado híbrido.
- Lo que no puede sostenerse sin pruebas. No hay ninguna conclusión oficial, ni indicio publicado, de que el retraso del ERTMS causara este accidente. La hipótesis que maneja el Gobierno apunta a una orden operativa improcedente bajo régimen degradado, no a una carencia tecnológica: el LZB averiado detuvo los trenes; el fallo humano habría sido autorizar la marcha normal con un tren delante. Tampoco es hoy verificable que el ERTMS nivel 2 hubiera evitado la colisión, aunque varios ingenieros sostienen que un sistema de supervisión continua en servicio sí habría impedido rebasar una señal roja con vía ocupada. La investigación sigue abierta (juzgado de Orgaz, Guardia Civil, CIAF) y el sumario está secreto.
Por qué no estamos ya usando sistemas nuevos
Más allá de este caso, hay cinco razones de fondo:
- El ERTMS se apaga si falla la versión. El episodio Madrid-Lleida de 2014 muestra que no basta con instalar: hay que sostener la compatibilidad entre infraestructura y flota. Migrar de la 2.2.2+ a la 2.3.0d exigió reprogramar más de 1.500 balizas y sustituir centros de control.
- Cuesta mucho y hay que hacerlo sin cortar el servicio. Las estimaciones que maneja el sector sitúan en torno a un millón de euros por tren el equipo embarcado, y entre 1,2 y 2 millones por kilómetro el de vía y control. Las obras se hacen de noche, en la banda de mantenimiento, y el contrato obligaba a mantener el LZB operativo durante la transición.
- El LZB es viejo, pero sobrevivir es más barato que sustituirlo. El LZB 80E español está declarado obsoleto por el fabricante y con problemas de repuestos —los pliegos de 2020 ya advertían del riesgo de no encontrarlos—. Pero Alemania, que también lo usa, va aún más despacio: a finales de 2024 solo el 1,6 % de su red tenía ETCS, estudia prolongarlo hasta 2040 y ni se atreve a poner fecha a su plan (Eurotransport, 2025). Austria, en cambio, prevé retirarlo en 2030.
- La transición es el punto débil. Coexisten enclavamientos nuevos, equipos originales de 1992 y sistemas en pruebas. Es el momento en que más depende todo de procedimientos, personal y de la calidad del modo degradado.
- Hay advertencias previas que apuntan a la gestión, no solo a la máquina. El proyecto de Ineco de 2019 ya señalaba limitaciones del LZB para absorber modificaciones. El SCF denunció ante la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, en 2021 y en mayo de 2026, problemas de fatiga y cargas de trabajo en los puestos de control; Adif no aprobó su instrucción técnica hasta noviembre de 2025. Y el informe anual 2025 de la propia AESF, conocido en octubre de 2026, advertía de un «aumento sostenido» de accidentes relacionados con errores humanos, sobrecarga y falta de personal especializado. A ello se suman los avisos del Tribunal de Cuentas (diciembre de 2025) sobre fallos de control y trazabilidad en la contratación de Adif con fondos europeos, con traslado a la Fiscalía Anticorrupción, y los de la AIReF, la CNMC y Fedea sobre planificación y mantenimiento.
Lo que viene
Tras el accidente, el PP exige una revisión independiente de toda la red y «rendir cuentas de cada euro»; Vox ha presentado querella contra Adif; los sindicatos —CSIF, SCF, Sindicato Ferroviario— reclaman auditorías y critican que se señale a un trabajador antes de que concluya la investigación; Semaf mantuvo la huelga del 29 de octubre. Sánchez prometió «llegar hasta el final» y responder «con contundencia» si hubo negligencias; Puente descartó dimitir. Con las Cortes disueltas desde el 6 de octubre por las elecciones del 29-N, no habrá comisión de investigación parlamentaria hasta que se constituyan las nuevas Cámaras, el 23 de diciembre.
La pregunta de fondo que deja Urda no es solo quién dio la orden. Es por qué la línea más antigua de la alta velocidad española, con 34 años de servicio, seguía dependiendo de un sistema de los años sesenta que ya nadie fabrica, en plena transición y sin fecha firme de sustitución. La respuesta combina un error operativo, una tecnología agotada y una gestión que anunció tres veces una fecha y no cumplió ninguna.
Fuentes
- Accidente de tren en Urda: relato, mapa de datos y balance · RTVE, 28 de octubre de 2026
- Los audios de las conversaciones entre los trenes y el centro de control · RTVE, 28 de octubre de 2026
- Puente califica de «errónea» la decisión del centro de control · ABC, 28 de octubre de 2026
- Puente recalca que el LZB está en proceso de ser reemplazado · EFE / Infobae, 28 de octubre de 2026
- Semaf: operar en degradado no puede convertirse en una manera de operar · Europa Press, 28 de octubre de 2026
- La cronología del cambio del LZB al ERTMS · The Objective, 28 de octubre de 2026
- Los 780 millones de la Madrid-Sevilla y la renovación sin completar · El Periódico de la Ingeniería
- Adif ultima una mejora en la seguridad de los grandes corredores · El Economista, 20 de octubre de 2026
- Nota técnica sobre el LZB y el accidente en la LAV Madrid-Andalucía · IIES
- Qué es el LZB y por qué debería estar sustituido por ERTMS 2 · Xataka, 28 de octubre de 2026
- Adif desactiva el ERTMS nivel 2 en Madrid-Lleida · eldiario.es, 11 de octubre de 2014
- Reglamento (UE) 2024/1679, artículo 18: plazos del ERTMS y retirada de los sistemas clase B · DOUE, 28 de junio de 2024
- Plan Nacional de Implementación de ERTMS 2024 (España) · Comisión Europea
- Alemania, con el 1,6 % de su red con ETCS a finales de 2024 · Eurotransport, 11 de agosto de 2025
- Preguntas y respuestas sobre el accidente de Urda · Maldita.es, 28 de octubre de 2026